Existen cuatro tipos
de galaxias conocidos:
Galaxias
irregulares
Las galaxias irregulares no tienen una forma concreta. Por lo general son menos
masivas que las otras galaxias y la mayoría de sus estrellas son jóvenes
y brillantes. Aunque algunas tienen zonas de gas luminoso, donde se forman las
nuevas estrellas, la mayor parte de su gas y polvo interestelar todavía
se ha de condensar para formar estrellas. Sólo un 5% de las 1.000 galaxias
más brillantes son irregulares, pero una cuarta parte de todas las conocidas
son de ese tipo.
La
Gran Nube de Magallanes es un claro ejemplo de galaxia irregular.
Galaxias espirales
Las galaxias espirales tienen brazos que forman un dibujo en espiral alrededor
de un núcleo central. A medida que éste gira, los brazos siguen
su movimiento. Las estrellas más jóvenes de las galaxias espirales
se encuentran en los brazos, de población dispersa, y las más viejas
se hallan principalmente agrupadas en el denso núcleo. Hay estrellas de
más edad que pueblan el halo esférico que rodea el disco. Los brazos
contienen una gran cantidad de gas y polvo que con el tiempo se convierte en nuevas
estrellas.
Nuestra galaxia (en la siguiente imágen) llamada Vía Láctea,
es una galaxia en espiral.

En noches claras, despejadas
de nubes, en lugares alejados de la ciudad, nuestra galaxia, la Vía Láctea,
puede apreciarse a simple vista.
Galaxias espirales
barradas
Una galaxia espiral barrada
tiene un núcleo central atravesado por una "barra" de estrellas
de cuyos extremos parten los brazos espirales. Las galaxias espirales y espirales
barradas pueden tener varias formas, desde enormes núcleos centrales rodeados
de firmes brazos a pequeños núcleos y brazos difusos. Aunque en
el pasado las espirales y espirales barradas se consideraban como dos tipos distintos
de galaxia, actualmente se consideran similares.
Galaxias elípticas
Las galaxias elípticas
pueden tener varias formas: desde elipsoidales (una forma parecida a la de un
balón de rugby) hasta esféricas, pasando por una gran variedad entre
ambas. A diferencia de las demás galaxias, en las que el polvo refleja
la luz azulada procedente de las estrellas jóvenes de elevada temperatura,
las elípticas son amarillentas porque en su interior ha cesado el proceso
de formación de estrellas, de modo que casi toda su luz procede de las
gigantes rojas de más edad. Hasta la fecha tanto las galaxias más
masivas que se han observado, como las menos masivas, son elípticas. |