| Uno
de los fenómenos astronómicos más espectaculares son los
eclipses, esto es, el oscurecimiento del Sol o la Luna durante un corto intervalo
de tiempo.
Eclipses de Sol
A plena luz del día, durante
un eclipse de Sol, la Luna se interpone entre éste y la Tierra, haciendo
que el día se oscuresca hasta dar el aspecto de una noche.
Una condición indispensable
para que tenga lugar un eclipse de Sol es que este astro, junto con la Luna y
la Tierra (en ese orden), se encuentren ubicados en una misma línea del
espacio; en esas condiciones la sombra de la Luna se proyectará sobre una
limitada región de la superficie terrestre centrada en esa línea.
Todos los habitantes que se encuentran
en esa zona de la Tierra, ubicados dentro del cono de sombra lunar, verán
al Sol ocultarse detrás de la Luna durante algunos minutos.

Los eclipses solares pueden ser totales
(se oscurece completamente el disco del Sol), parciales (se oculta una porción
del disco) y anulares (el disco de la Luna queda contenido dentro del disco solar
y se ve un anillo brillante).
Durante un eclipse solar total, por
lo tanto, se verá en pleno día un cielo típicamente nocturno,
en el cual brillarán algunas estrellas; se oscurecerá el disco solar
y sólo la débil atmósfera del Sol será apreciable.
El cielo terrestre durante un eclipse total de Sol es tan oscuro como el de una
noche de Luna Llena.
El fenómeno de los eclipses
solares se produce, como se dijo, en ciertas y precisas condiciones, ya que el
plano de la órbita de la Luna no es coincidente con la eclíptica;
si así fuese, los eclipses serían un fenómeno mucho más
frecuente. Dinámicamente, sólo dos veces por año se da la
configuración en la que los tres astros se encuentran sobre una misma recta;
sólo entonces serán posibles los eclipses de Sol.
Eclipses de Luna
Cuando el Sol, la Tierra y la Luna
(ahora en este orden), se ubican sobre una misma línea del espacio, sucede
que la sombra de la Tierra cubre la superficie de la Luna , que en la ocasión
se encontrará necesariamente en su fase de Luna Llena. Entonces vemos el
oscurecimiento del disco lunar. Estos eclipses serán visibles para todos
los habitantes de la Tierra que, en ese momento, tengan la Luna por encima de
sus respectivos horizontes. La máxima duración de un eclipse lunar
es de 104 minutos. El oscurecimiento de la Luna durante el eclipse total (cuando
la Luna se encuentra por completo dentro del cono de sombra de la Tierra ) no
siempre es igual; en algunos eclipses es muy pronunciado y en otros no tanto.

Esta curiosa situación depende
de las condiciones reinantes en la alta atmósfera terrestre, la cual será
atravesada por los rayos solares rasantes que delimitan la sombra de la Tierra
; si hay mucho polvo en la atmósfera, por ejemplo por erupciones volcánicas
recientes o nubes muy densas, el eclipse resultará más oscuro. Un
dato a tener en cuenta es que un eclipse de Luna coincide siempre con la fase
de Luna Llena y se lo observará sólo de noche; en cambio un eclipse
de Sol corresponde a la Luna Nueva , y por consiguiente lo veremos en pleno día.
ECLIPSE DE SOL EN 2005
El 8 de abril tendrá lugar
un eclipse total que transcurrirá en tierra firme que atravesará
por una estrecha franja : Costa Rica, Panamá, Colombia y Venezuela.
Desde el Sur de Estados Unidos hasta
el centro de Chile y Argentina excepto la parte oriental de Brasil será
apreciado como eclipse parcial. Además será visible en Nueva Caledonia,
Nueva Zelanda, Surinam, Trinidad Tobago y la zona más septentrional de
la Antártida.
ZONA DE VISIBILIDAD DEL ECLIPSE

|