Además de la estrella Sol, los planetas y
los satélites, en el Sistema Solar existen otros cuerpos, en general más
pequeños que los planetas o sus lunas: se trata de los asteroides o pequeños
planetas.
El tamaño de los asteroides puede variar desde
menos de 1000 kilómetros hasta unos cientos de metros, o quizás
menos. Actualmente, Hator es el más pequeño conocido: 500 m . En
razón de sus reducidas dimensiones se los denominó "pequeños
planetas" y como, al ser observados telescópicamente, tienen una apariencia
estelar, se los designó asteroides , que literalmente significa "con
forma de estrella".
Únicamente son esféricos aquellos asteroides
de mayores dimensiones; el resto tiene formas bastantes irregulares. En particular,
Héctor tiene forma de reloj de arena (tal vez sean dos cuerpos unidos en
uno solo).

Se ha estimado que la masa de todos los asteroides
juntos sería de apenas el 1% de la masa de la Tierra. Las observaciones
indican que sus superficies son rugosas y, en algunos casos, con diferentes clases
de asimetrías detectadas mediante las variaciones irregulares de sus brillos.
Si bien la mayoría de los asteroides se encuentran
entre Marte y Júpiter, se hallaron otros ubicados en lugares alejados de
esa zona del Sistema Solar. El planetita Hidalgo se acerca bastante a Saturno,
y Cirón, por su parte, gira en órbita entre Saturno y Urano. Otros
asteroides, pasan muy cerca del Sol (se los llama objetos Apolo) y algunos de
ellos tienen órbitas tales que en su rotación alrededor del Sol
se aproximan a la Tierra. Otros , en cambio, se alejan tanto como Neptuno y Plutón.

Si no existiera la influencia gravitatoria de los
grandes planetas (fundamentalmente Saturno y Júpiter) sobre las órbitas
de los asteroides, las trayectorias de los planetitas tendrían que encontrarse,
después de cierto tiempo, en el mismo lugar del espacio. Pero esa situación
no se produce, justamente por efecto de esas perturbaciones gravitaciones, las
cuales continuamente modifican sus órbitas.
Los astrónomos han agrupado a los asteroides
en conjuntos llamados familias, cuyos miembros tienen órbitas semejantes.
Esta situación puede brindar una pista sobre el origen de los asteroides,
ya que el hecho de que muchos de ellos tengan aproximadamente la misma órbita
podría ser debido a la fragmentación natural de un cuerpo planetario
más grande, o quizás a que están relacionados entre sí
por algún otro origen común.